El consejero de Cultura Francisco Fernández Mañanes inauguró esta mañana en el colegio público ‘Vital Alsar’, un mural realizado en el centro por Okuda San Miguel, en presencia del propio artista, del concejal de Cultura y Deportes  Daniel Portilla, de la concejala de Barrios y Participación Ciudadana, Carmen Ruiz Lavín, el concejal Portavoz del Grupo Municipal Socialista Pedro Casares Hontañón y de la comunidad educativa del centro.

El consejero de Cultura Francisco Mañanes con Okuda San Miguel

Fernández Mañanes ha aprovechado la jornada para felicitar a estudiantes, padres y profesores por una iniciativa con la que han demostrado todo lo que se puede conseguir cuando se lucha por lo que uno quiere.

Por su parte, Portilla ha comentado que, a su juicio, todos ellos han puesto de manifiesto que “la mejor forma de conseguir algo realmente grande es sumar muchos pequeños esfuerzos, y que trabajar en equipo tiene recompensa. Este mural es mucho más que una obra de arte. Es un símbolo de todo lo que se puede conseguir cuando se mira al mundo con ojos de niño, cuando se sueña a lo grande y cuando uno pone todas sus energías en alcanzar un objetivo”, ha enfatizado el edil.

Portilla ha reconocido también la contribución e implicación de todas las personas anónimas y entidades que han puesto su grano de arena para colaborar en esta acción –financiada a través de una campaña de micromecenazgo- y ha resaltado además el entusiasmo con el que acogió el encargo Okuda. Según dijo, “para los alumnos esto ha sido un sueño, para las familias y profesores un reto, para Okuda una experiencia”, y para el Ayuntamiento ha sido una satisfacción colaborar también con sus medios para convertirlo en realidad. En este sentido, tanto Portilla como Ruiz han puesto de relieve el trabajo realizado por el personal de los talleres municipales, que se ha encargado de acondicionar parte de las superficies sobre las que ha intervenido el artista y, también, del acabado con barniz para su protección, unas labores valoradas en unos 10.000 euros.

La concejala de Barrios, Participación Ciudadana y Servicios Generales Carmen Ruiz también se ha sumado a la felicitación al centro y los alumnos por esta iniciativa que refleja una vez más el enfoque “creativo, participativo y solidario” de la línea educativa de este colegio. Así, ha recordado otras iniciativas como la que presentaron el pasado año a la convocatoria municipal de presupuestos participativos para crear un bosque didáctico, con la restauración ambiental y reforestación del patio con el fin de integrar en el entorno urbano escolar el bosque cantábrico de la zona y favorecer el aprendizaje y la toma de contacto de los alumnos con las distintas especies autóctonas tradicionales.

Okuda San Miguel Erice (Santander 19 de noviembre de 1980) es un artista licenciado en Bellas Artes por la universidad complutense de Madrid y afincado en la capital de España desde el año 2000 donde también tiene su estudio. Desde sus inicios en el año 1997, sus trabajos en vías y fábricas abandonadas de Santander fueron claramente reconocibles. Pero desde el año 2009, coincidiendo con el tour de IAM project junto a San y Nano4814, su obra alcanza una mayor madurez y un camino más personal. Su singular lenguaje iconográfico de estructuras geométricas y patrones multicolores en las calles, vías férreas y fábricas abandonadas de todo el mundo lo han convertido en uno de los artistas urbanos más reconocidos del mundo. Pretendido por sus proyectos a gran escala, Okuda San Miguel es quizás mejor conocido por la conversión que realizó a finales de 2015 de una iglesia asturiana abandonada; un Kaos Temple, como pasó a llamarse, que se ha convertido en un nuevo icono del arte contemporáneo. Las estructuras geométricas y estampados multicolores se funden con cuerpos grises y formas orgánicas. Éstas podrían catalogarse como surrealismo Pop con una clara esencia de la calle. Sus trabajos, a menudo plantean contradicciones sobre el existencialismo, el universo, el infinito, el sentido de la vida, la falsa libertad del capitalismo, y muestran un claro conflicto entre la modernidad y nuestras raíces, en definitiva, entre el ser humano y el mismo.

Por su parte el Colegio Vital Alsar es un pequeño colegio público situado en Cueto que, con recursos muy limitados y dentro de la educación pública, está dando pasos de gigante para surfear la ola del imprescindible cambio educativo que necesita nuestra sociedad. Situando a la niña y al niño como eje de todo el proceso educativo, su navegación se apoya en tres pilares básicos: la educación emocional, la participación de las familias y la gestión democrática .

Pero ¿cómo se han cruzado los caminos del Colegio Vital Alsar y Okuda San Miguel?

El sueño comenzó cuando una de las alumnas dibujó un cómic con el que pedía a Okuda que pintase el cole. Al mismo tiempo, un pequeño de infantil, maravillado por sus dibujos, pidió que en su clase trabajasen inspirándose en sus obras.

A partir de ese momento, la fiebre entre las niñas y niños del cole fue imparable y decidieron no parar hasta que Okuda convirtiese todo el edificio en una obra de arte.

Una delegación del cole se puso manos a la obra y visitó poco más tarde la expo navideña de Okuda en Santander para entregarle el comic, y el flechazo fue instantáneo. Okuda enseguida se entusiasmó por participar en un proyecto para el que había sido elegido por las propias niñas y niños, en un entorno en el que se les da voz y se desarrollan sus capacidades para poder decidir por sí solos. 

Okuda pasó así a ser uno más dentro del Vital Alsar.

Se creó entonces una campaña de crowdfunding en Ulule en la que tanto Okuda como el Vital Alsar, tenían un objetivo claro y conciso: lograr la financiación necesaria para cubrir los costes de la intervención artística con la que restaurar la estética deteriorada del colegio y convertirlo en un potente “paisaje de aprendizaje”. Esta intervención se concretaría en “pintar” las cuatro fachadas exteriores del edificio del cole, convirtiendo una edificación vieja y sin personalidad, en un contenedor de experiencias educativas, colorista, alegre y catalizador de nuevas vocaciones. Un colegio público convertido en una verdadera obra de arte, que se pueda vivir y visitar, situando a nuestro barrio como punto de referencia dentro de las rutas artísticas de la ciudad.

Y hoy todo este fabuloso proyecto se ha inaugurado y Encuentros Culturales no ha querido perdérselo.

A continuación, os mostramos una pequeña galería y un vídeo del acto en la que podéis ver el resultado de unir Colegio, educación pública, barrio, ciudad y cultura urbana…