Pintura, escultura, poesía y música se combinan en el concierto de ‘María del Mar Bonet‘ en el Centro Botín, en una actuación especial de la cantautora mallorquina al hilo de la exposición de su amigo ‘Joan Miró’

Cuando M.ª del Mar Bonet y Dani Espasa aparecen en el escenario, un fuerte aplauso sonó en el abarrotado auditorio del Centro Botín.

Antes de empezar, nos contó cómo conoció a Joan Miró y cuándo comenzó su gran amistad.
Joan Miró asistió a un concierto suyo en Palma de Mallorca en el que ponía música a poemas de Bartomeu Rosselló-Pòrcel, poeta al que Miró admiraba. Nada más acabar el recital, Miró fue a verla y le dijo: “Ésto es magnífico María del Mar; tienes que hacer el disco y yo pintaré la portada”. 

Por este motivo, al entrar al auditorio, lo primero que se veía era la imagen del dibujo que Miró le hizo para la portada del disco. Este concierto, en cierto modo, era además de un homenaje a Joan Miró, un recuerdo para un gran amigo de la cantautora.

Así pues, ella quiso que el repertorio del concierto estuviera basado en la poesía que Joan Miró conocía y admiraba con poemas de Joan Salvat Papasseit, Salvador Espriu, Miguel Costa i Llobera, Joan Alcover, María Antonia Salve, Miguel Ferra, Blai Bonet, Bartomeu Rosselló-Porcel. Es como si la obra de Miró, además de vista, pudiera ser leída y oída.

El concierto también sirve como celebración del 50º aniversario de M.ª del Mar Bonet sobre los escenarios, y por este motivo, ha llevado al Centro Botín  canciones de cuando empezó a cantar, así como las últimas que ha grabado en Cuba acompañada con músicos cubanos.

Entre canción, M.ª del Mar recitaba el poema en el que se basaba el siguiente tema. Sublime. 

En una de sus primeras canciones, ‘Me iré de mi casa’, ella se despide de su casa. Le dice a su madre que se quiere marchar, y su madre en una ocasión le dijo: “Hija; como sigas cantando estas canciones la gente va a pensar que te hemos echado de casa”, lo que produjo una gran carcajada en el auditorio.

Un concierto y un recital, llenos de sentimiento y pasión. Ésto es lo que María del Mar Bonet nos ha traído a Cantabria. Cada vez que recitaba un poema, un sepulcral silencio inundaba la sala. Las emociones llenaban el Centro Botín.  

En el concierto, María del Mar Bonet estuvo acompañada al piano, acordeón y voces por Dani Espasa.

Un gran éxito y una genial iniciativa del Centro Botín uniendo poesía, música, arte, emociones, sentimientos…

Un placer para los sentidos y un lujo que pudimos disfrutar los que tuvimos la fortuna de estar allí. Muchas gracias al Centro Botín por todas las facilidades. [texto y fotos © Pamacor: Paloma Matías]